Pan y circo

Había una vez un circo

que alegraba siempre el corazón,

lleno de color,

un mundo de ilusión,

pleno de alegría y emoción…

 

No se cumple hoy la locución de origen latino "pan y circo", porque los políticos no consiguen distraernos, sino preocuparnos, y los distraídos son más bien ellos. Los mercados de futuros especulan con el precio del trigo, mientras nos quitan el pan; y el circo parece que, en lugar de supervisarlo, lo componen los mandamases, que por lo visto son ahora mandamenos de lo que creíamos.

Como siempre, entre el público también hay clases: estamos los sufridos espectadores, obligados a asistir y pagar la función; y los especuladores, invitados de lujo que desde sus localidades VIP se ríen con su cinismo burlón de los ‘números’.

Y hay circo para rato porque, en lugar de alquilar unas carpas de fácil montaje y desmontaje, resulta que nos dio por construir una colosal obra arquitectónica con toneladas y toneladas de ladrillo, hormigón y acabados de dudoso lujo que ahora tenemos que amortizar.

Por eso, los carteles anuncian sesión continua de equilibristas presupuestarios, prestidigitadores de guante blanco, asaltimbanquias, domadores dominados, fantoches –perdón, payasos-, malababaristas, el hombre elefante, tragafuegos, tragaldabas, voladineros, trapacistas, hombres baladroneros, cuentistas de princesas rescatadas…

Circo nos sobra, y a falta de pan, bueno es el pánico cada vez que anuncian por megafonía: "Y ahora, el más difícil todavía...".

 

 

Comentarios   

 
Núria Fernández
+1 # Núria Fernández 12-07-2012 18:09
enhorabuena por el artículo Migue Agudo
Responder | Responder con una citación | Citar
 

Escribir un comentario

Todos los mensajes serán revisados, por favor sea correcto y moderado en sus comentarios.
Muchas gracias.


Código de seguridad
Refescar